Al principio el rol de los padres puede parecer frustrante, pero no hay que olvidarse que lo que más necesita el bebé en sus primeros días es calor y sobre todo amor. En sus primeras semanas comienza a reconocer el ambiente y a comunicarse con quienes lo cuidan.

PRIMER MES
Al paso de los primeros días nuestro bebé cambia constantemente. Veran que controla más el movimiento de sus ojos y llega a fijar su mirada. Cuando nace puede ver a 20 cm. Es normal que tienda al estrabismo, ya que todavía no puede focalizar, pero de a poco llega a seguir con la vista un objeto hasta desaparecer de su campo visual. También puede llegar a responder a determinadas órdenes, está más activo y demuestra sus estados de ánimo. De a poco nos iremos enterando de su temperamento.

La estimulación
Si bien al principio sus reacciones son todas instintivas y gobernadas por reflejos, podemos empezar a estimularlo delicadamente despertando su sensibilidad. El momento más oportuno es cuando se le da el pecho, ya que todos sus sentidos se encuentran estimulados: vista, gusto, olfato y tacto.
También le gusta que le hablen y le canten cuando se encuentra tranquilo en su cuna, sobre todo le gusta oírla a su mamá. Pueden mostrarle un juguete que se desplace sobre él para que lo siga con la vista o colocarle un móvil con música para que escuche y siga a los muñequitos. De seguro en su primer mes podrás ver su primera sonrisa, un momento que de seguro no olvidaran.



El llanto, su medio de comunicación
La única forma y lenguaje que poseen los bebés para comunicarse con su entorno es mediante el llanto.
Hasta que aprendan a hablar, con el expresarán todos sus sentimientos: si tiene hambre, sed, sueño, si está sucio, tiene cólicos o simplemente se sienten abandonados.
Si bien al principio nos llenará de angustia y frustración, esta es su única forma de hacernos saber que hay algo que no está bien, y de a poco lograremos entenderlo.

SEGUNDO MES

Da muestras de placer (antes solo manifestaba malestar). Llega a dormir unas siete horas seguidas, y antes del tercer mes dormirá un poco más. Los bebés no conocen la diferencia entre el día y la noche, por lo que tienden a dormir más en las horas diurnas que nocturnas. Para solucionarlo, simplemente intenta que no duerma más de cuatro horas seguidas durante el día, despertándolo suavemente. De esta manera podrás cambiarle el ritmo para que por la noche logre un sueño más prolongado.

Sentidos más desarrollados
Si bien sus movimientos no son tan coordinados, sí son más armoniosos. Coordina más sus sentidos como mover la vista al oír un sonido que le llame la atención, o comienza a succionar al ver el pecho de su mamá. Su mirada se desarrolla al punto de seguir un objeto en forma horizontal y luego vertical, para más adelante no sacarle la vista de encima al moverlo en forma circular. También emite soniditos como respuesta a estímulos auditivos.

Todo pasa por succionar
Su principal consuelo sigue siendo chupar. Puede llevarse la mano a la boca, lo cual hace por instinto y hay dejarlo así ya que en esta etapa es normal y a diferencia de lo que pueden pensar no le traerá problemas futuros (no así el caso del chupete o el dedo pasados los dos años).
También pueden pasearlo mostrándole diversos ambientes de la casa, estimulándolo con nuevos lugares. Es importante que el papá disfrute de su hijo y encuentre un momento para estar todos en familia. Esto generará su integración en la relación que hasta ahora era solo madre-hijo

TERCER MES
Se va desarrollando su personalidad gracias a su ambiente familiar y características hereditarias de su temperamento. Puede mantener su cabecita erguida por mayor tiempo. Logra levantar sus hombritos al estar boca abajo gracias a que ha desarrollado más su tono muscular. Antes del cuarto mes ya podrá girar su cabeza para seguir determinados objetos o mirar a su alrededor.
Para esta etapa ya puede también mover sus brazos a voluntad y estirarlos hacia adelante y tomar objetos. Coordina más la succión y la vista, probando con la boca todo aquello que se les cruce por el camino. Es por ello que los juguetes deben ser para la edad indicada, ya que de otra manera se podrían desprender pequeñas piezas y tragárselas. Sus movimientos poco a poco van siendo más suaves y precisos.

Necesita más estímulos
Para el tercer mes, el bebé necesita mucho más de la compañía de las personas, ya que se estimulará y aprenderá nuevas formas de comunicarse con su entorno, agregando al llanto, la muecas y el movimiento de los ojos, también su voz.
Ahora es momento de brindarle mayor estímulo sensorial como cantarle, hablarle, hacerle escuchar sonidos, música, objetos para tocar. Pero sobre todo querrá más mimos y caricias. En esta etapa puede distinguir no solo objetos de colores más brillantes, sino las distintas texturas al desarrollar su percepción táctil. Es así que un muñeco de peluche ya no será igual que otro de goma, uno liso de otro rugoso, etc.

ESTIMULACION TEMPRANA

EN CASA

A continuación propongo algunos juegos sencillos para realizar en casa con el bebé durante su primer año de vida, los cuales son adaptables a las necesidades de cada niño y familia
El mejor momento para compartir el juego con el bebé es cuando haya pasado un tiempo razonable después de sus alimentos, sobre todo si son juegos de movimiento.

De 0 a 3 meses
Durante los primeros tres meses el bebe comienza a tener control sobre sus propios movimientos, especialmente en la cabeza; manifiesta interés por todo lo nuevo y comienza a utilizar sus manos para intentar alcanzar objetos que sean de su interés para explorarlos.

· Con un pañuelo colorido. Tomar el pañuelo y sacudirlo frente al bebé, luego pasarlo por todo su cuerpito, en un principio de forma lenta para después hacerlo cada vez más rápido.
Esta actividad ofrece al bebé una experiencia táctil suave, la cual le ayudará a conocer su cuerpo, y al mismo tiempo, le proporcionará una experiencia visual por el color del pañuelo y el movimiento.

· Con una pelota. Atacar un piolín a una pelota y sostenerla del otro extremo del piolín. Acostar al bebé boca arriba y mostrarle la pelota, moviéndola despacio de un lado a otro, de arriba a abajo y en forma circular. Es importante ponerla cerca de sus pies para que la sienta.
Esta actividad favorece el seguimiento visual de un objeto en movimiento y al poner la pelota cerca de sus pies estimulará el pataleo.

· Con una toalla. Colocar al bebé en una toalla grande sobre el piso, un adulto sujeta un extremo de la toalla mientras que otro sostiene el extremo opuesto para mecer suavemente al bebé como si fuera una hamaca.
Cantarle mientras se mece, luego bajar la toalla hasta tocar levemente el piso y ahí mecerlo para que perciba una nueva sensación.
Así, el bebé se relaja y beneficia su equilibrio; al escuchar el canto estimula su área auditiva.

· Con el cuerpo. Acostar al bebé boca arriba, tomar sus piernas desde las pantorrillas y moverlas haciendo bicicleta. Después tomar ambas piernas para doblarlas y estirarlas juntas. Al realizar estos ejercicios se debe tener cuidado de no levantarle las nalgas.
Este ejercicio ayuda al bebe a fortalecer sus músculos de las piernas y a eliminar gases.

SERVICIOS

Masaje infantil

Desarrollo armónico

Estimulación temprana

Prematuros

Mamá Canguro

Contacto Piel a Piel

Proyecto Abrazadores

Nominación al Cordobez del Año por Diaro La Voz

Talleres para padres y bebé

Ciclos de Encuentros por la infancia