Desarrollo y

 

Crecimiento

 

Infantil

 

 

 

 

 

Para poder lograr una conceptualización integral del desarrollo infantil es necesario, primer lugar, concebirla como proceso y como sistema. La noción de proceso resalta su carácter de cambio, desenvolvimiento y transformación gradual hacia mayores y más complejos niveles de organización; la noción de sistema plantea la existencia de necesarias interacciones entre los diferentes subsistemas y procesos, su interdependencia y efectos recíprocos (Cratty, 1970).

Lo anterior, implica que el ser humano se desarrolla como totalidad, tanto el organismo biológicamente considerado, funcionan como un sistema compuesto de múltiples subsistemas, el funcionamiento particular de cada uno de ellos afecta de alguna manera a la persona total. Desde un punto de vista integral, ninguno de estos subsistemas es más o menos importante que otro, puesto que los avances, estancamientos o alteraciones específicos afectarán de una u otra forma la expresión total de la conducta. Si bien es cierto que la evolución del niño se realiza en varias áreas o procesos a la vez, estos desarrollos no son independientes sino complementarios

El desarrollo infantil es un proceso gradual y progresivo, en el cual es posible identificar etapas o estadios de creciente nivel de complejidad. Esta progresión está determinada fundamentalmente por la interacción social y las experiencias específicas de aprendizaje. No es un proceso automático que presenta una progresión conductual determinada cronológicamente, por el contrario, es preciso que a la maduración biológica que abre posibilidades para la manifestación de diferentes y cada vez más complejos niveles de conducta, se añada el ejercicio y la actividad del niño en interacción con el medio.

 

 

El desarrollo humano en todas sus dimensiones es un proceso fundamentalmente social y cultural. Lo social no es algo externo al niño que actúa solo desde afuera, es parte inherente de su propia naturaleza. Desde el mismo momento de la concepción, el niño comparte y es afectado por todo un conjunto de valores, creencias, lenguaje, objetos, situaciones, expectativas; en una palabra, por todo aquello que define y materializa la cultura del grupo social en el cual está inmerso. Por lo tanto, la expresión de sus potencialidades y particularmente de aquellas que hacen del hombre un ser capaz de producir conocimiento y transformar su medio físico y social, será cualitativamente diferente dependiendo de las expectativas y las experiencias de aprendizaje que le posibilita el medio sociocultural en el cual se desenvuelve.

En el cerebro humano, la “densidad sináptica” (la cantidad de interconexiones que se establecen entre las neuronas), es mayor en los primeros 3 años de vida, y va disminuyendo gradualmente hasta los 10 años, edad en que se alcanzan los niveles que se mantienen hasta la adultez.

 

 

El modelo holístico e interactivo de los condicionantes del desarrollo infantil, describe la interrelación dinámica entre los factores del niño(a), con los familiares, la comunidad donde reside la familia (con toda la oferta de servicios) y el Estado (con las políticas públicas a favor del desarrollo infantil)

El desarrollo como producto de la dinámica interacción entre la predisposición genética y la experiencia. La  crianza, la estimulación y la nutrición interactúan con la carga genética del niño(a) hasta “meterse dentro la piel”, para esculpir y construir la arquitectura del cerebro, influenciando el aprendizaje, el comportamiento y la salud física y mental para el resto de la vida.

 

 ¿Cómo influyen en este proceso

la genética y el ambiente?

 

 

La evidencia es consistente en torno a la relación inseparable entre los factores genéticos y ambientales en el desarrollo del infante. Existen dos conceptos que ayudan a comprender la manera en que se expresa esta relación:

 

Maduración y Aprendizaje:

En el transcurso del neurodesarrollo estas dos funciones se despliegan paralelamente: La maduración se refiere a la evolución biológica de un individuo de acuerdo a un “plan” que está contenido en los genes traspasados por los padres durante la concepción del bebé. El aprendizaje por otro lado, es el proceso a través del cual  nuestras experiencias producen cambios relativamente permanentes en nuestros sentimientos, pensamientos y comportamientos.

 

 

SERVICIOS

Masaje infantil

Desarrollo armónico

Estimulación temprana

Prematuros

Mamá Canguro

Contacto Piel a Piel

Proyecto Abrazadores

Nominación al Cordobez del Año por Diaro La Voz

Talleres para padres y bebé

Ciclos de Encuentros por la infancia